
Investigadores han tomado a estos insectos como base para hallar la fuente de la juventud. Moscas de la fruta han sido alteradas geneticamente para lograr que su tiempo estimado de vida se alargue al menos un 50% más.
El dPGC-1 es el nombre que recibe la molécula alterada y los resultados arrojados apuntan a un importante retraso del envejecimiento. Así también en los humanos el gen se encarga de regular la creación de mitocondrías en cada célula del cuerpo. Estas ayudan a absorber energía de los nutrientes.
Efectos sorprendentes
El experimento se asemejó a las dietas hipocalóricas, comprobadas de por sí que alargan la vida. En este caso se suprimió dicho gen haciendo que, al menos en los insectos, se mantuviera la juventud mucho más que en condiciones normales.
Los expertos de la Universidad de California confían en haber encontrado la clave para retardar el envejecimiento en un procedimiento menos complicado que seguir un régimen alimenticio estricto. De momento se han logrado buenos resultados.
Más estudios
Aunque el estudio ha sacado buena nota todavía queda tiempo para ver si es aplicable en primates primero y luego en humanos. Mientras tanto se intentan aislar más genes y ver la reacción de los cuerpos. Los descubridores esperan además, que en los próximos años se logre crear un procedimiento seguro para alargar la vida.
Recordemos que desde que el mapa del genoma humano fue descifrado los esfuerzos conjuntos de numerosas instituciones han sido los de encontrar la clave de varios misterios biológicos y de paso, encontrar ayudas para una vida más plena.

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